Celeste, símbolo de los 23 años de la UCI Neonatal de Clínica Medilaser

Celeste, símbolo de los 23 años de la UCI Neonatal de Clínica Medilaser

Con apenas unos días de nacida, Celeste enfrentó una batalla por respirar y alimentarse. Su historia, marcada por cirugías, tubos y esperanza, es el reflejo de lo que ha significado durante 23 años la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCI Neonatal) de Clínica Medilaser en Neiva: un lugar donde la ciencia y el amor salvan vidas desde el primer suspiro.

En el corazón de la sede Myriam Parra de Clínica Medilaser, en Neiva, funciona desde hace 23 años una de las unidades médicas más emblemáticas del sur del país: la UCI Neonatal. Nació con apenas 10 camas y una visión ambiciosa, y hoy es reconocida por su alto nivel de complejidad, su talento humano y un enfoque profundamente humanizado que ha salvado la vida de miles de recién nacidos en estado crítico.

Casos de prematurez extrema, malformaciones congénitas, dificultades respiratorias severas y síndromes complejos han sido tratados con éxito gracias a un equipo médico comprometido con una sola causa: proteger la vida desde su primer aliento.

Uno de esos casos es el de Celeste Carrera Menza, una pequeña que nació con una condición denominada Pierre Robín, una condición que amenazaba su respiración y alimentación. Enfrentó múltiples procedimientos, entre ellos traqueotomía y gastrostomía, pero nunca estuvo sola. Durante casi tres meses, la UCI Neonatal fue su hogar, su campo de batalla y su lugar de renacimiento.

“Esta UCI no solo atendió a nuestra hija, la abrazó con amor y nos acompañó en los momentos más duros. Hoy Celeste se alista para nuevos desafíos, pero con la ayuda de Dios y los profesionales de salud, saldremos adelante”, afirmaron sus padres, Yesion Carrera y Leidy Sofía Menza.

El impacto de este servicio va más allá de las estadísticas clínicas. Ha transformado el panorama de la salud neonatal en la región y ha permitido que muchas familias del Huila, Caquetá, Putumayo y Tolima accedan a un nivel de atención que antes solo estaba disponible en grandes ciudades.

“Aquí tratamos bebés desde 500 gramos hasta pacientes con cardiopatías severas. La UCI Neonatal refleja lo mejor de nuestra misión: cuidar la vida con ciencia y con amor”, afirma la doctora Mónica Alejandro Rodgers, gerente de la sede.

Hoy, con gran tecnología, protocolos y un enfoque humanizado que incluye acompañamiento emocional a los padres, celebraciones de altas médicas y seguimiento integral, esta unidad sigue marcando la diferencia.

23 años después, la UCI Neonatal de Clínica Medilaser no solo sigue salvando vidas. Sigue sembrando esperanza.

La secuencia de Pierre Robin es un trastorno congénito caracterizado por una tríada de anomalías: micrognatia (mandíbula inferior anormalmente pequeña), glosoptosis (desplazamiento posterior de la lengua) y, frecuentemente, paladar hendido.

Estas alteraciones comprometen la vía aérea y dificultan la alimentación del recién nacido, por lo que suelen requerir manejo especializado en unidades de cuidados intensivos neonatales.

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